Un nuevo informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos señala una creciente concentración de poder en Nicaragua y advierte sobre sus efectos en el ejercicio de los derechos políticos y la participación ciudadana.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su preocupación por la concentración de poder en manos del Ejecutivo y del partido gobernante.
“El poder está cada vez más concentrado en manos del Ejecutivo y del partido gobernante”, señaló Türk al referirse al informe que será presentado este viernes 18 de septiembre ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
Por su parte, Monserrat Solano, subdirectora de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos para las Américas, señaló que el informe documenta la situación de los derechos humanos y las garantías democráticas en Nicaragua.
Según Solano, uno de los objetivos es mantener la atención internacional sobre la situación del país y buscar mecanismos de diálogo con el Gobierno de Nicaragua para retomar las recomendaciones formuladas por Naciones Unidas.
La funcionaria también expresó preocupación por las reformas constitucionales aprobadas recientemente. Según explicó, estas reformas concentran mayores atribuciones en el Poder Ejecutivo y tienen implicaciones para la participación ciudadana y las garantías democráticas.
Naciones Unidas ha señalado anteriormente que las reformas constitucionales en Nicaragua han aumentado la concentración de poder en la Presidencia y debilitado los mecanismos de control y equilibrio entre los poderes del Estado.
El informe se presentará ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y dará seguimiento a la situación de los derechos humanos en el país.
