En Nicaragua, este 4 de marzo se cumplió un año de la histórica sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Corte IDH, sobre el femicidio de la nicaragüense Dina Carrión.
Quince años después de su muerte, la Corte hizo pública su resolución, en la que determinó que el Estado de Nicaragua es responsable internacionalmente por violar derechos fundamentales como las garantías judiciales, la igualdad ante la ley y la protección judicial, en relación con el derecho a la vida.
La sentencia también señala que el Estado incumplió el artículo 7 de la Convención de Belém do Pará, al no prevenir, investigar ni sancionar adecuadamente la violencia contra las mujeres. Por ello, la Corte concluyó que también se vulneraron derechos como la protección de la familia, la integridad personal y la libertad de circulación y residencia.
Al cumplirse un año de este fallo internacional, Wendy Quintero, defensora del Colectivo de Derechos Humanos, se refirió al caso y al incumplimiento del Estado nicaragüense.
En su resolución, la Corte IDH también reafirmó que el tipo penal de femicidio es fundamental para visibilizar los asesinatos de mujeres por razones de género.
Mientras tanto, la familia de Dina Carrión continúa exigiendo al Estado de Nicaragua que cumpla plenamente con lo ordenado en la sentencia.
