En la Sierra Tarahumara de México, especialmente en la región de Creel, familias Rarámuris han denunciado que las actividades turísticas —como las carreras de cuatrimotos— están dañando la fauna, contaminando acústicamente el entorno y afectando la vida comunitaria.
Pese a las constantes denuncias, las autoridades han ignorado sus reclamos. Frente a esto, los pueblos Rarámuris exigen un turismo responsable que respete su territorio, su cultura y sus derechos. Escuchemos a Todos los Santos, mujer Rarámuri, quien comparte su testimonio.
