México se colocó como ejemplo internacional al ser el primero en establecer en su Constitución el principio de paridad de género transversal. Los poderes de la Unión y organismos autónomos deben estar integrados por un 50% de mujeres y un 50% dehombres. El mismo esquema debe replicarse en las 32 entidades federativas, así como en la integración de los ayuntamientos.
