El Ministerio Público lidera la persecución contra el Movimiento Semilla desde una perspectiva penal, mientras el silencio del órgano ejecutivo actúa como cómplice. En un nuevo giro el miércoles 31 de agosto, las diputadas y diputados de los partidos acusados de corrupción se unieron a la situación. Estos mismos partidos se resisten al cambio y desestiman el respeto por la voluntad popular expresada en las urnas el pasado 20 de agosto.
Sobre los acontecimientos en Guatemala, el periodista Marco Antonio Hernández Arévalo nos brinda el siguiente informe.
