En Guatemala, el crecimiento de las construcciones en algunas zonas de la Ciudad de Guatemala está generando impactos en el acceso al agua, el tráfico vehicular y los espacios disponibles para aves migratorias y especies endémicas.
Marco Hernández, agrónomo en recursos forestales renovables de la Universidad de San Carlos de Guatemala, vivió y creció en el Barrio La Morera, en la zona uno capitalina. Actualmente existen más de 1600 licencias edilicias aprobadas para construcción de edificios habitacionales, lo cual está provocando escasez de agua, aumento de tráfico vehicular y repercute en aves migratorias y especies endémicas que desaparecen o buscan espacios verdes en lugares más lejanos.
La iniciativa de Marco es un bello gesto de reciprocidad hacia la comunidad del barrio, pero un ejemplo importante a la sociedad de Guatemala.
La nota con el corresponsal Herbert Reyes, desde Guatemala.
