Ante los impactos del cambio climático, Guatemala se sumó al envío de semillas al Banco Global de Semillas en Noruega, una bóveda concebida como una medida de prevención frente a posibles crisis globales y como garantía de seguridad alimentaria para las futuras generaciones. Esta iniciativa cuenta con el apoyo de la FAO de Naciones Unidas y reconoce el papel fundamental de los pueblos originarios, que históricamente han resguardado y cuidado las semillas ancestrales como base de la vida y la soberanía alimentaria en el país.
Desde Guatemala, Juan Pablo Montenegro Rojas, de Maya K’at, nos informa.
