Entre 1960 y 1996, Guatemala vivió un conflicto armado que dejó más de 250,000 víctimas, 45,000 personas desaparecidas, 500,000 huérfanos, 1,500,000 desplazados y refugiados, además de miles de violaciones, el 93% de ellas cometidas por las fuerzas de seguridad del Estado.
El próximo 25 de febrero, en el marco del Día Nacional de la Dignificación de las Víctimas del Conflicto Armado Interno, la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG) presentará el libro Memoria de las Víctimas de Genocidio, un esfuerzo conjunto de sobrevivientes para honrar a sus seres queridos asesinados o desaparecidos.
Durante las audiencias del caso de genocidio ixil contra Manuel Benedicto Lucas García, el perito en genética de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala, Marco David García King, reveló que en el Destacamento Militar de Xolusinay, ubicado en San Juan Cotzal, se recuperaron 80 osamentas. Sin embargo, los análisis genéticos identificaron 81 perfiles, de los cuales 60 han sido confirmados por ADN, mientras que 21 aún están pendientes de identificación.
Los resultados muestran un 99.99% de coincidencia genética con familiares, lo que respalda científicamente los testimonios de las víctimas y confirma que fueron extraídas de fosas comunes en el antiguo Destacamento Militar. Esto evidencia la responsabilidad del Ejército de Guatemala y del general Manuel Benedicto Lucas García, quien fungió como Jefe Operativo del Ejército a inicios de 1982.
El memorial virtual Floreceremos resguardará la memoria de estas víctimas, sus historias y los testimonios de sus familiares y amistades.
Escuchemos algunos relatos en este informe con nuestro corresponsal, Herbert Reyes.
Visite y descargue aquí el libro Memoria de las Víctimas de Genocidio: https://memorial-genocidio-guatemala.org/assets/images/libro/Victimas/LibroVictimas.pdf
