A veces, los espacios más transformadores nacen de algo tan sencillo como sentarse a bordar juntas. En Costa Rica, la Colectiva por el Derecho a Decidir realizó la primera edición de “Bordando-nos”, un encuentro pensado para compartir saberes, fortalecer vínculos y construir comunidad desde el cuidado colectivo.
La facilitadora Lourdes Venegas Solís compartió con las participantes cómo el bordado forma parte de su historia familiar y cómo esta práctica también puede convertirse en un acto de memoria, resistencia y encuentro.
La convocatoria superó las expectativas de la organización y reunió a mujeres de distintas edades interesadas en encontrarse, conversar y crear colectivamente. Desde la Colectiva por el Derecho a Decidir ya trabajan para abrir nuevas fechas y seguir construyendo estos espacios donde los hilos también ayudan a tejer redes de apoyo, memoria y esperanza.
