En un panel convocado por el Movimiento de Valientes Latinoamérica, personas expertas y sobrevivientes de violencia sexual padecida en la infancia y/o adolescencia, denunciaron que la violencia estructural en Costa Rica impide el acceso a la justicia.
La abogada especialista en derechos humanos, Larissa Arroyo, destacó en su análisis las deficiencias del sistema legal y de las instituciones del Estado, que perpetúan la impunidad y dificultan la reparación y atención integral para las víctimas.
Verónica Azofeifa, trabajadora social, subrayó la urgencia de reformas para proteger a niñas, niños y adolescentes migrantes, quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad al transitar por Costa Rica. Estas infancias son actualmente blanco de delitos sexuales y trata de personas, mientras las instituciones estatales observan con complicidad.
El Movimiento de Valientes propone una estrategia de incidencia regional para erradicar la violencia sexual, centrada en tres ejes fundamentales: prevención, sanidad y justicia. Génesis R. Cruz, cofundadora del Movimiento y embajadora de Valientes en Costa Rica, compartió su testimonio sobre el silencio y la impunidad que rodean a estos casos y cómo estas condiciones continúan perpetuando la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes.
