Los pueblos campesinos e indígenas de la montaña de Guerrero, en México, sufren de una nueva estrategia de despojo de sus tierras, a través de los proyectos de zonas naturales protegidas o territorios destinados a reservas de la Biosfera. Mas allá de proteger los recursos naturales, estos proyectos cambian el uso de suelo, lo que lleva a que los territorios dejen de ser habitables.
