La construcción del Puerto Barú, ubicado en la provincia de Chiriquí, ha generado un fuerte rechazo entre sectores ecologistas y ambientalistas en Panamá. El proyecto, que implica el dragado de 31 kilómetros dentro del área protegida Manglares de David, ha sido criticado por su potencial impacto negativo en la biodiversidad local.
Entre las preocupaciones están la destrucción de hábitats marinos, la erosión costera y la contaminación de fuentes hídricas. Organizaciones ambientales han presentado una demanda de nulidad ante la Corte Suprema de Justicia, argumentando que el Estudio de Impacto Ambiental aprobado no refleja con precisión los daños que el proyecto podría ocasionar.
La información en una nota de Dania Betzy Batista Guevara desde Radio Temblor Internacional.
