Un grupo de jóvenes activistas de organizaciones sociales nicaragüenses denunció ante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) la continuidad de la represión ejercida por el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua.
Las y los jóvenes viajaron hasta Antigua y Barbuda, donde se celebra la 55ª Asamblea General de la OEA, para exponer las graves violaciones a los derechos humanos que continúan ocurriendo en el país.
Durante su intervención, la delegación también denunció el asesinato del mayor en retiro del Ejército, Roberto Samcam, ocurrido la semana pasada en Costa Rica, hecho que consideran parte de una criminalización transnacional por parte del régimen sandinista contra la oposición.
Ricardo Zeas, enlace nacional por Nicaragua de la Red de Jóvenes Latinoamericanos por la Democracia, expresó su preocupación por el alcance represivo de la dictadura, más allá del territorio nicaragüense.
A esta denuncia se sumaron las organizaciones de la Concertación Democrática Nicaragüense (CDN), quienes solicitaron formalmente que la situación de Nicaragua sea reincorporada en la agenda de la Asamblea de la OEA.
Mediante una carta dirigida a la Secretaría General del organismo, las organizaciones exiliadas que integran la CDN plantearon “solicitar la reincorporación del caso de Nicaragua en la agenda sustantiva de la OEA, a la luz de nuevos elementos que agravan la crisis y la proyectan más allá de sus fronteras”.
Asimismo, pidieron que se nombre o ratifique un grupo de expertos para monitorear la situación de los derechos humanos en Nicaragua, a pesar de que el régimen abandonó la OEA hace dos años en un intento de evadir responsabilidades internacionales.
