En México, colectivos y comunidades organizadas mantienen acciones de resistencia frente al impacto del Mundial de fútbol, denunciando desplazamientos, exclusión y control territorial en zonas aledañas al Estadio Azteca, en Ciudad de México.
La llamada Asamblea Antimundialista se reúne cada domingo en los alrededores del recinto, donde participan personas vecinas, integrantes del Pueblo Originario de Santa Úrsula Coapa, comerciantes y trabajadoras sexuales. Desde ahí, organizan las llamadas “retas antimundialistas”, es decir, partidos comunitarios de fútbol como forma de protesta y reapropiación del espacio público.
Las comunidades señalan que este megaevento, desde ya está generando despojo y afectaciones directas a sus formas de vida, mientras que amplios sectores quedan excluidos de los llamados “beneficios” por los altos costos y las restricciones.
Además, advierten sobre un fuerte despliegue de seguridad en la zona, con cercos policiales y control del territorio que, denuncian, limita la vida cotidiana de quienes habitan estos espacios.
Escuchemos la nota de Nery Chaves García.
