El miércoles 18 de octubre, diversos Pueblos Originarios de la Ciudad de México se congregaron frente a la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes (SEPI) de la CdMx para alzar su voz contra la existencia misma de la SEPI, la derogación del Programa General de Ordenamiento Territorial (PGOT) y la anulación del sistema de registro de Pueblos.
Estas demandas buscan evitar la eliminación de Pueblos Originarios enteros, en un intento por facilitar la explotación de bienes comunes y la construcción de mega infraestructura y megaproyectos a expensas de los territorios, ejidos, chinampas y la vida en general.
Sin embargo, el Gobierno de la Ciudad de México, bajo la dirección del sucesor de Claudia Sheinbaum, Martí Batres, respondió con represión hacia los Pueblos Originarios, medios de comunicación independientes y solidarios presentes en la manifestación. En menos de 12 horas, los Pueblos fueron cercados en dos momentos separados, enfrentando golpizas y hostigamiento por parte de “granaderos” (antimotines en Centroamérica), un cuerpo policial que, según la ex Jefa de Gobierno de la Ciudad, Sheinbaum, ya no debería existir.
La información en una nota producida por nuestra compañera Nery Chávez.
