Organizaciones sociales, sindicales y comunitarias arrancan el 2026 movilizándose en las calles salvadoreñas, alzando la voz frente a la represión, la crisis económica que golpea a las mayorías, los despidos masivos y la corrupción estatal. En un contexto marcado por el autoritarismo y el cierre de espacios democráticos, la protesta vuelve a ser un acto de dignidad y esperanza colectiva.
Desde El Salvador, Alfredo Carías nos envía el reporte.
