A pesar de la fuerte represión estatal, la huelga nacional indefinida en Panamá cumple 57 días con una amplia participación de sectores sociales que resisten con dignidad.
El gobierno de José Raúl Mulino ha intentado sofocar la movilización con violencia contra pueblos originarios, estudiantes, trabajadores y docentes, incluyendo detenciones, heridos, suspensión de salarios y la criminalización de líderes sindicales.
La protesta se mantiene firme en rechazo a la Ley 462, a la injerencia extranjera, la minería extractiva y proyectos hidroeléctricos, mientras se exige la presencia urgente de organismos internacionales de derechos humanos.
El detalle en la nota de Dania Batista Guevara desde Radio Temblor Internacional.
