La Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) presentó su informe de actualización sobre la situación en Nicaragua, en el cual manifestaron su preocupación por el deterioro de los derechos humanos de la población.
A pesar de que la representante del gobierno de Daniel Ortega rechazó el informe y negó que se estén cometiendo tales violaciones, los hechos investigados demuestran lo contrario, según señalaron las representantes de la sociedad civil nicaragüense que pudieron levantar su voz desde el exilio.
Una de las representantes de la sociedad civil de Nicaragua denunció las graves violaciones que se cometen contra las poblaciones indígenas, las cuales son constantemente desplazadas y atacadas. También, otra representante exiliada de Nicaragua por parte de la sociedad civil denunció que el régimen de Ortega mantiene presas a 16 mujeres por el simple hecho de defender los derechos humanos.
En el informe presentado por la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se denuncian asesinatos, torturas y otros delitos cometidos contra la población indígena y afrodescendiente. El Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas llamó al gobierno de Ortega a respetar los derechos humanos de su población para revertir la situación en el país.
