El 7 de noviembre es la fecha programada para las elecciones presidenciales en ese país y conforme avanza el tiempo se intensifican las acciones del gobierno Ortega-Murillo contra eventuales rivales políticos.
Recientemente se realizaron más detenciones arbitrarias contra precandidatos opositores, según denuncian organizaciones y fuerzas políticas, en un proceso que sigue sumando desconfianza y pone en alerta a la comunidad internacional, lo que abona a provocar tensión tanto a lo interno de Nicaragua como en la región Centroamericana.
