Esta semana el régimen de Daniel Ortega de manera sorpresiva destituyó del cargo a Ramona Rodríguez, presienta del Consejo Nacional de Universidades CNU y también rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN –Managua.
Como de costumbre, el régimen no dio a conocer los motivos de la destitución de Ramona y otros funcionarios del CNU, quienes han sido señalados por organismos de derechos humanos como las piezas claves del régimen, para destruir la autonomía y la calidad de la educación en Nicaragua.
Ex estudiantes universitarios y ex presos políticos, señalaron a Ramona Rodríguez, como cómplice del asesinato de estudiantes universitarios en 2018, detenciones y expulsiones de estudiantes de las universidades públicas entre 2018 y 2020.
Los ex estudiantes la recuerdan como verdugo de la educación en Nicaragua.
Dirigencias estudiantiles en el exilio han denunciado que las casas de estudio superior se han convertido en centros de adoctrinamiento político, en vez de promover la ciencia y el saber, son centros para idolatrar a Ortega y Murillo, no se permite el pensamiento crítico y tampoco libertad de cátedra.
El régimen de Ortega y Murillo ha destruido la autonomía universitaria y ha implementado un modelo autoritario en las universidades, donde está prohibido opinar o pensar diferente.
