El parlamento nacional, controlado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, aprobó una reforma a la Constitución que permite al régimen reabrir la convocatoria para otorgar concesiones a empresas o gobiernos interesados en invertir en el proyecto del canal interoceánico. El diputado sandinista Wilfredo Navarro dio lectura a la nueva apertura de concesión para dicho proyecto.
El proyecto del canal interoceánico ha sido una pesadilla para miles de campesinos y comunidades indígenas que estaban en la ruta prevista en 2013, y fue derogado diez años después debido al fracaso del acuerdo entre Daniel Ortega y un empresario chino, actualmente acusado de fraude.
Sin embargo, con la nueva apertura, el régimen de Ortega busca llegar a un acuerdo con el régimen de China para que se hagan cargo de la construcción del mencionado canal, lo que amenaza nuevamente a miles de familias campesinas y comunidades indígenas que se encuentran en una nueva ruta presentada por Ortega. Desde el exilio, el líder del movimiento campesino Medardo Mairena lamentó la decisión del régimen y señaló que esto traerá graves consecuencias para la población que se encuentra sobre la ruta.
Hasta el momento, no hay información sobre el interés del gobierno de China ni de otros empresarios en invertir en dicho proyecto. Los ambientalistas exiliados también se han pronunciado en rechazo a este proyecto, argumentando que tendría graves consecuencias para el medio ambiente en Nicaragua.

