Conocí a Mari en una mañana en que concluía una actividad de aprendizajes radiales de una radio comunitaria de trascendencia en Guatemala. Compartimos mesa para el almuerzo, y ella –luego de preguntarle sobre su actividad comunicacional- me refirió que era la chava de las fotos del 21 de noviembre.
El brillo en sus ojos, su voz y su presencia escénica captaron la atención en la mesa donde compartimos el alimento con varias comunicadoras y comunicadores cuando relató lo que recordaba del año 2020.
Ese año la población guatemalteca, indignada, salió a manifestarse en contra la aprobación del aumento al presupuesto que el Congreso de Guatemala había aceptado durante la situación de la pandemia del Covid19.
Mari con su hermana salieron a manifestarse. Golpeada, criminalizada, y violentada de su libertad al derecho de manifestación, fue arrastrada con violencia, hacia una patrulla policiaca.
Su memoria oral, sus recuerdos, y su dignidad manifiestan el clamor que tantas personas, que, como ella, salieron a expresarse hace cinco años.
Es difícil hacer trabajo periodístico, cuando una persona como Mari te da detalles de su lucha; editar y quitar palabras es casi como volver a crear una violencia a su memoria. Esta tarde me ha compartido sus recuerdos.
Pasamos a la nota con el corresponsal Herbert Reyes desde Guatemala.
