En El Salvador, la violencia intrafamiliar y la pobreza continúan siendo motores de la separación familiar, según un reciente estudio realizado por Aldeas Infantiles SOS y la Universidad Técnica de El Salvador.
La falta de oportunidades económicas, que impide a muchas familias cubrir sus necesidades básicas, está desencadenando graves consecuencias sociales, como el aumento de suicidios y de infancias en situación de calle. Estos hallazgos evidencian la urgencia de fortalecer el tejido social y atender las raíces estructurales de estos problemas.
Desde YSUCA, nuestro compañero Kevin Muñoz nos trae más detalles.
