En menos de una década, el corazón de San Salvador ha cambiado de rostro. Lo que las autoridades llaman “revitalización urbana” muchas personas lo viven como un desalojo disfrazado como parte de la gentrificación.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) indicó a finales de 2023 que El Salvador tiene la tasa de empleo informal más alta de la región con un 69%, es decir casi 7 de cada 10 personas en el país trabajan en la informalidad.
En mayo de 2024 el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que mide calidad y cantidad del empleo en la región, destaca que casi un 55% de las personas trabajadoras tiene empleo informal y con bajos salarios; también que mujeres y jóvenes tienen los peores trabajos.
Se estima que con los desalojos 20,000 familias que dependían del comercio informal han sido desplazadas del centro histórico, en su mayoría mujeres y adultos mayores que encontraron en esas calles su única fuente de sustento.
El detalle en el reporte del corresponsal Alfredo Carías desde El Salvador.
