Cada año desde 1992, en la Asamblea General de Las Naciones Unidas se vota para poner fin al bloqueo criminal que realiza el Gobierno de los Estados Unidos contra el Pueblo Cubano, votación que es apoyada con amplia mayoría con la infame excepción de Estados Unidos e Israel y eventualmente los lacayos de turno, por ejemplo el cuestionado por intento de golpismo Jair Bolsonaro cuando fue presidente de Brasil en 2019 o en octubre de 2024 que aunque Argentina votó en apoyo al fin del bloqueo, eso le costó el puesto a la canciller Diana Mondino, quien fue retirada por el cryptoestafador Javier Milei, presidente de Argentina, por no haber alineado la política exterior a su visión ideológica, osea una forma de decir, lo que le manden los gringos.
Lamentablemente nunca faltan los lacayos y serviles ante el lenguaje de las actitudes mafiosas, esos de la política de los bloqueos y sanciones económicas, del retiro de visas a quienes no atienden sus ordenes.
Con esos antecedentes y con la evidente política de los aranceles, el matonismo y la especulación de la actual administración Trump; es el infame Marco Rubio, Secretario de Estado, uno de los protagonistas de esto que podemos catalogar como un bully internacional, que desde febrero de este año ha realizado giras con especial interés en America Latina. No es casualidad que el primer país en visitar fuera Panamá y en solo 3 meses estalla una seria situación de tensión social en ese país.
Desde Cuba, Johana Tablada, subdirectora general de la Dirección General de Estados Unidos de la Cancillería de Cuba, alerta que EEUU retoma su abordaje del tema migratorio como objeto de manipulación política.
El detalle en la siguiente nota de Prensa Latina.
