Las mujeres de pueblos miskitos que se exiliaron en Costa Rica desplazadas por la violencia en sus territorios de Nicaragua, sobreviven con muchas carencias ante la falta de empleo y de acceso a créditos y viviendas, señala un estudio que entrevistó a 678 mujeres miskitas exiliadas.
El estudio fue realizado entre agosto y octubre de este año 2025 por el Centro de Información y Servicios en Asesoría en Salud CISAS, el Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica CETCAN y la organización de mujeres miskitas Insin Marin Asla de Nicaragua.
Las mujeres miskitas salieron de sus comunidades de la costa Caribe Norte de Nicaragua, Bilwi, Puerto Cabezas, Waspan y Wiwilí al norte del país, por múltiples razones, especialmente huyendo de la violencia de las personas no indígenas llamadas colonos, por la situación económica y por miedo a la persecución política, señala el estudio.
Elvira Cuadra del CETCAN, amplia las razones que obligaron a estas mujeres a buscar refugio en Costa Rica.
María Lucía Denis, mujer indígena refugiada en Costa Rica y parte del grupo de las 12 encuestadoras que fueron casa por casa recopilando la información, describe lo que más le conmovió al visitar a las mujeres en sus viviendas: “Lo más impactante fue el ambiente donde viven día a día, al escuchar que con frecuencia sufren actos de racismo y discriminación, ya sea por su lengua natal, por su color de piel, por no saber desenvolverse bien con el idioma castellano y suelen ser excluidas en los servicios de salud y educación”, dijo la encuestadora.
Para mejorar sus condiciones de vida, las mujeres miskitas proponen recibir apoyo para crear emprendimientos productivos, reconocimiento de sus estudios nicaragüenses y cursos técnicos adaptados a sus necesidades culturales y lingüísticas, que les permita alcanzar la autonomía económica que tanto anhelan.
