La reorganización interna del Instituto Nacional de las Mujeres, INAMU ha generado gran controversia. Diversas organizaciones feministas y sociales han solicitado su suspensión, argumentando que la reorganización carece de transparencia y debilita su función rectora en defensa de las mujeres. Este proceso generó también cuestionamientos por parte de sus trabajadoras y del sindicato de la institución.
La Asamblea de Personas Trabajadoras del INAMU y la Seccional Unión Nacional de Trabajadores-INAMU denuncian presuntas irregularidades en el proceso, afectaciones a derechos laborales y advierten que los cambios podrían debilitar la atención especializada que brinda la institución a mujeres en situaciones de violencia y vulnerabilidad. Según señalan, las reasignaciones de puestos, traslados y cambios en la estructura institucional se realizaron sin suficiente información, participación ni claridad sobre los criterios utilizados.
Las organizaciones laborales aseguran que desde junio varias funcionarias y funcionarios comenzaron a recibir notificaciones sobre sus nuevos puestos dentro del organigrama institucional, en un proceso que califican como poco transparente y generador de incertidumbre. Entre sus principales cuestionamientos señalan la falta de información sobre los criterios técnicos utilizados para definir los cambios, la reducción de plazas profesionales destinadas a la gestión técnica y la ausencia de una estrategia de transición que garantice la continuidad de los servicios.
También denuncian que algunas funcionarias con amplia experiencia fueron trasladadas o reasignadas a puestos de menor responsabilidad, mientras que otras decisiones de personal no contarían, según indican, con una justificación técnica clara. La representación sindical advierte además que el proceso ha generado afectaciones emocionales y de salud mental entre trabajadoras de la institución, debido al clima de incertidumbre y presión laboral.
Organizaciones feministas y agrupaciones de mujeres presentaron una carta con más de 300 firmas cuestionando el proceso institucional de reorganización. En entrevista con el programa Interferencia de las Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica, Teresita Ramellini, psicóloga feminista y catedrática de la Universidad de Costa Rica, y Ana Felicia Torres, antropóloga y teóloga feminista, explicaron por qué este proceso está debilitando en realidad a la institución.
Ante esta situación, diversos sectores hacen un llamado a la ciudadanía a defender el papel del INAMU como institución encargada de promover y proteger los derechos humanos de las mujeres en Costa Rica.
Mientras tanto, la Asamblea de Personas Trabajadoras del INAMU señala que continuará solicitando transparencia y garantías laborales durante este proceso de reorganización institucional.
