Este 8 de marzo en Costa Rica, miles de personas salieron a las calles en una jornada histórica, convocada por 86 organizaciones de la sociedad civil. Desde territorios indígenas, el Caribe, barrios, comunidades, trabajadoras sexuales, personas migrantes y refugiadas, colectivas, sindicatos, federaciones estudiantiles y agrupaciones culturales… alzamos nuestras voces en una gran manifestación de digna rabia y esperanza.
Con tambores, arte y consignas, exigimos justicia para las víctimas y sobrevivientes de feminicidio y violencia de género, y también se elevaron mensajes en defensa del derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, el acceso a la justicia pronta y cumplida, la restitución de los programas de Educación Integral para la Sexualidad y el protocolo antibullying del Ministerio de Educación Pública, entre otros.
En un contexto en el que las instituciones públicas están siendo desmanteladas y el desfinanciamiento de la inversión social es cada vez más evidente, nos seguimos organizando. La respuesta del movimiento feminista fue contundente: somos miles y miles marchando alrededor del mundo por la justicia, por la dignidad, por la igualdad.
Es imposible ignorar que la lucha por los derechos de las mujeres, la diversidad sexual y los derechos humanos no se detiene. Las voces de quienes marcharon este 8M resuenan con fuerza en cada rincón de nuestra región.
Este 8 de marzo, miles de corazones latieron al unísono. Porque, como gritamos en las calles… ¡Vivas, libres y sin miedo nos queremos!
Desde Voces Nuestras en San José Costa Rica un reporte de Génesis R. Cruz.
