Organizaciones se reunieron ante la preocupación por la extracción industrial de agua, que está reduciendo la disponibilidad del vital líquido. Más de 3,000 personas se abastecen del Cerrito de Quetzaltepeque, un reservorio natural que ha sido afectado por la sobreexplotación durante más de cinco décadas.
Las empresas, en defensa de sus intereses, afirman que no han provocado daños ambientales, a pesar de que las pruebas y evidencias demuestran lo contrario.
La información llega en una nota desde YSUCA en El Salvador, con nuestro compañero Kevin Muñoz.
